Desperté
y estaba muerta en mi propio sueño, mi cuaderno empapado de un extraño lixir rojizo
el cual rosaba mi falda, me levante del suelo donde me encontraba tirada, el
cuarto donde estaba teñido de bermejo mientras agua escurría, percibí un
extraño aroma entre gardenias y viseras di un paso y resbale caí sobre algo, parpadee
mi vista se nublaba ya que aquella extraña bebida que había tomado hacia efecto
en mis arterias y lo último que vi fue su rostro cubierto de sangre.
